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Calculadora de precio por hora para autónomos
Calcula cuánto tienes que cobrar la hora para que el negocio salga a cuenta. No es lo que quieres ganar dividido entre lo que trabajas: hay que sumar la cuota, los gastos fijos y, sobre todo, las horas que trabajas pero no facturas.
Tus números
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Herramienta orientativa. Los resultados usan los datos que introduces y no sustituyen al cálculo de un profesional. Contrasta siempre el resultado antes de facturar o de montar nada.
Cómo se calcula el precio por hora
- Coste anual real. Se suma lo que quieres cobrar, la cuota de autónomos y los gastos fijos, y se multiplica por doce: costes = (sueldo + cuota + gastos) × 12. Ese es el dinero que el negocio tiene que generar antes de ganar nada.
- Horas que de verdad facturas. Se restan los días no facturables del año y se multiplica por las horas de trabajo efectivo: horas = (días al mes × 12 − días sin facturar) × horas al día. Nadie factura 8 horas al día: presupuestos, desplazamientos, gestión y correos se pagan solos desde las horas que sí cobras.
- Coste por hora. Se divide el coste anual entre las horas facturables. Es el punto de equilibrio: por debajo de ese número, trabajas gratis o pones dinero de tu bolsillo.
- Precio de venta. Al coste se le suma el margen y después la parte de impuestos: precio = coste × (1 + margen) / (1 − impuestos). Si te olvidas del denominador, facturas el margen pero no te lo quedas: se lo come el IRPF.
El error que arruina a la mayoría de autónomos
Cobrar la hora como si fuera un empleo. Si trabajas 20 días al mes a 8 horas y divides tu sueldo entre 160, el resultado sale bajo porque esas 160 horas no existen: existen 120 facturables como mucho. La consecuencia es que se factura poco por hora, se trabaja más para compensar y se entra en una rueda de la que es difícil salir.
La regla es sencilla: pon el precio sobre las horas que puedes cobrar, no sobre las que trabajas. Todo lo demás se paga solo desde ese precio.
Qué no incluye esta calculadora
- El IRPF real. Es progresivo: los primeros tramos se gravan mucho menos que los altos. Aquí se aproxima con un porcentaje fijo, que sirve para fijar un precio prudente pero no como liquidación de impuestos.
- El IVA. El IVA no es tuyo ni es un coste: se repercute al cliente y se ingresa a Hacienda. No lo metas en el precio como si fuera beneficio.
- Las bajas y la morosidad. Si trabajas con clientes que pagan tarde, añade un colchón: la tesorería es parte del coste del negocio.
Preguntas frecuentes
- ¿Cuánto debo cobrar la hora si estoy empezando?
- El precio que sale de aquí no es negociable hacia abajo durante mucho tiempo. Si bajas para conseguir los primeros clientes, mejor haz una oferta concreta (un servicio a precio cerrado) que rebajar toda tu tarifa horaria, porque después es muy difícil subirla.
- ¿Por qué incluyo mi propio sueldo en los costes?
- Porque si no lo haces, el beneficio que te queda no es beneficio: es tu salario disfrazado. Y si un mes no cubres ese sueldo, no estás ganando dinero, estás financiando el negocio con tu tiempo.
- ¿Cobra igual un servicio físico que uno digital?
- El cálculo del precio es el mismo, lo que cambia es el número de horas facturables. En un servicio físico se pierde mucho tiempo en desplazamientos y preparación; en uno digital, en propuestas y revisiones. Ajusta las horas facturables a tu caso real.
- ¿Sirve para poner precio a un proyecto cerrado?
- Sí. Calcula tu precio hora, estima las horas que te va a llevar con un 20 % de imprevistos y ya tienes el precio del proyecto. Si el cliente insiste en un precio cerrado a la baja, el riesgo es tuyo y hay que cobrarlo.


